Viuda de conveniencia

Madrid, 6 de mayo de 2015

El Tribunal Supremo ha denegado una pensión de viudedad a una mujer divorciada con sólidos argumentos:

“…no se ha extinguido en este caso la acción de divorcio por la muerte del esposo, porque dicha acción ya había producido sus efectos propios al haber recaído sentencia que así lo declaró a petición de ambos cónyuges“.

“Concluye la sentencia: “El legislador ha pretendido con ello dar seguridad a la situación de ruptura del vínculo matrimonial ya declarada –y necesariamente consentida por ambos cónyuges, que la solicitaron- para que desde la sentencia inicial produzca sus efectos propios, lo que –aplicado al presente caso- supone que la disolución matrimonial tuvo lugar por el divorcio y que tal disolución era efectiva antes del fallecimiento del esposo

¿Por qué entonces sigue repartiéndose la pensión de viudedad entre las distintas “viudas” en función del tiempo de matrimonio?

Si ya se está divorciada no se puede ser viuda. Según la RAE viudo/da es:

Se dice de la persona a quien se le ha muerto su cónyuge y no ha vuelto a casarse

Si está prohibida y penada la bigamia, ¿cómo puede haber varias viudas?

La historia de la “viuda” de esta historia nos suena muy familiar al colectivo de segundas esposas que vemos como nuestros maridos son acosados y expoliados por sus anteriores esposas llegando a obtener dinero de ellos incluso muertos pese a no mediar ya contrato alguno entre ellos.

Si al leer esta noticia, nos parece tan claro, tan justo, tan ecuánime que esto sea así, ¿por qué no ocurre lo mismo con las “primeras” esposas?

¿Por qué a ellas no les niegan la pensión de viudedad y en este caso sí?

¿Acaso el legislador no es consciente de una realidad cada vez más común?

¿Nuestros políticos no leen las estadísticas de divorcios y nuevas nupcias?

¿Las “segundas” esposas, y únicas viudas, no tienen derecho a que se respeten los contratos firmados por las partes?

Si en el espíritu de la ley lo que prima es la protección de la cónyuge que sobrevive, ¿no es la viuda la que está en esa situación?

Y en el caso de la exesposa, ¿no obtuvo a través de su correspondiente proceso de divorcio la sentencia que establecía sus compensaciones? ¿No firmó un divorcio que rescindía el contrato de matrimonio y dejó de ser esposa y por lo tanto, futura viuda?

Es evidente que urge cambiar la ley para impedir esta injusticia.

http://www.elmundo.es/andalucia/2015/04/24/553a6c98268e3eb32b8b4578.html

 

TRIBUNALES Fallo del Tribunal Supremo

Viuda de conveniencia

Una mujer pide la anulación de su divorcio tras fallecer su ex marido para cobrar la pensión
 
El Tribunal Supremo rechaza la petición porque el fallecimiento no anula el divorcio
 
 
La sentencia de divorcio descartó también la petición de una pensión por parte de la mujer

EFE Madrid 24/04/2015

El Tribunal Supremo ha rechazado la petición de una mujer de que se anulase su divorcio porque su ex marido murió cuando la sentencia que formalizaba la separación de mutuo acuerdo no había sido todavía notificada.

El alto tribunal considera que el divorcio es efectivo y se niega a anularlo, nulidad que hubiera convertido a la mujer en viuda, lo que eventualmente hubiera podido permitir que cobrara pensión en virtud de dicha condición.

La mujer también pidió una pensión en el trámite de divorcio y le fue negada, por lo que también la pedía, subsidiariamente, en este procedimiento.

El asunto comenzó en un juzgado de Violencia contra la Mujer de Sevilla, que dictó sentencia de divorcio para Carmen G. R. y Antonio C. V, a solicitud de él y con el acuerdo de ella, en febrero de 2011.

El ex marido había solicitado el divorcio “sin que sea necesario ninguna medida de carácter económico dada la escasa duración del matrimonio, que no ha llegado a cuatro años, y que ambos cónyuges viven de manera independiente”.

La mujer pidió al juzgado que dictase el divorcio con una pensión de 590 euros mensuales a su favor, pero el juzgado no atendió a su solicitud. Esa sentencia se dictó el 16 de febrero de 2011 y Antonio C. V. murió cuatro días después, el 21 de febrero de 2011, cuando ese fallo todavía no había sido notificado.

Carmen G. R. recurrió entonces pidiendo que se revocase la sentencia de divorcio por fallecimiento de una de las partes en procedimiento de notificación.

De haberse anulado el divorcio, la mujer hubiera estado en condiciones de cobrar pensión de viudedad, aunque este detalle no se recoge en la sentencia, que sí explica que pidió subsidiariamente que se acordase a su favor la pensión que pidió inicialmente, de 590 euros.

El alto tribunal rechaza su recurso porque considera que “no se ha extinguido en este caso la acción de divorcio por la muerte del esposo, porque dicha acción ya había producido sus efectos propios al haber recaído sentencia que así lo declaró a petición de ambos cónyuges”.

 

http://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Poder-Judicial/Noticias-Judiciales/-El-TS-declara-que-la-sentencia-de-divorcio-de-mutuo-acuerdo-no-notificada-no-se-anula-tras-la-muerte-de-uno-de-los-conyuges

viernes, 24 de abril de 2015

El TS declara que la sentencia de divorcio de mutuo acuerdo no notificada no se anula tras la muerte de uno de los cónyuges

 

La Sala señala que el matrimonio ya se había extinguido por divorcio en el momento en que se produjo la muerte del exmarido

Autor  Comunicación Poder Judicial

El Pleno de la Sala Primera del Tribunal Supremo ha sentado doctrina en torno a la eficacia de la sentencia de divorcio dictada de mutuo acuerdo en un  supuesto en que no llegó a notificarse a uno de los cónyuges por su fallecimiento concluyendo que el dictado de la sentencia de primera instancia, estando ambos cónyuges de acuerdo en cuanto a la petición de divorcio, determina la disolución del vínculo por dicha causa, no produciendo efecto distinto el fallecimiento de uno de los cónyuges en fecha posterior a dicha sentencia, aunque aún no hubiera sido notificada.

En primera instancia se dictó sentencia estimando la demanda de divorcio interpuesta por el exmarido, estando la exmujer también conforme con dicha pretensión. No obstante, como el demandante falleció cuatro días después de que se dictara dicha sentencia sin que la misma hubiera sido notificada, la exmujer interesó en apelación que se decretara la nulidad de actuaciones y el archivo del procedimiento –en el trámite de notificación de la sentencia-, lo que fue rechazado por la Audiencia.

Ahora el Supremo confirma esta decisión. Según la sentencia, de la que es ponente el magistrado Antonio Salas Carceller, en el tema controvertido de la efectividad de la sentencia de divorcio debe estarse a lo dispuesto en la normativa procesal, arts. 212 y 774.5 LEC, sin que lo previsto en dichas normas encuentre paliativo en las normas del CC sobre las causas de disolución del matrimonio. El art. 212 LEC sostiene la producción de plenos efectos por la sentencia de primera instancia una vez extendida, firmada y depositada en la Secretaría para su notificación (es decir, aunque todavía no haya sido notificada) lo que no queda afectado por lo dispuesto en los arts. 85 a 89 el Código Civil pues de tales normas se desprende que cualquiera de dichas causas extingue el vínculo matrimonial, de manera que habrá de atenderse a cuál de ellas ha sido la que en el caso ha producido tal extinción.

Si, como fue el caso, el matrimonio ya se había extinguido por divorcio en el momento en que se produjo la muerte del exmarido, esta circunstancia ya no afectó a la ruptura del vínculo –extinguido por divorcio y no por fallecimiento- aunque sí lógicamente a sus consecuencias.

Por tanto, la muerte de un cónyuge en momento posterior al dictado de la sentencia de divorcio, estando ambos cónyuges de acuerdo en esta pretensión, aunque no constara notificada, no impide que el vínculo matrimonial se extinguiera válidamente por divorcio ya que la acción de divorcio en su día ejercitada y finalmente estimada produjo sus efectos propios desde el momento en que se dictó en primera instancia sentencia que así lo declaró a petición de ambos cónyuges.

Para ello no es obstáculo que el art. 89 CC señale que los efectos del divorcio comienzan a partir de la firmeza de la sentencia pues la jurisprudencia, interpretando el artículo 774.5 LEC, viene entendiendo que la firmeza del pronunciamiento de divorcio se produce en primera instancia cuando ha sido solicitado por ambos cónyuges y, en consecuencia, no resulta recurrible (dado que el legislador ha querido desligar la firmeza del pronunciamiento principal en los procesos matrimoniales de la impugnación de las medidas acordadas, de modo que esta última no impida aquella).

Concluye la sentencia: “El legislador ha pretendido con ello dar seguridad a la situación de ruptura del vínculo matrimonial ya declarada –y necesariamente consentida por ambos cónyuges, que la solicitaron- para que desde la sentencia inicial produzca sus efectos propios, lo que –aplicado al presente caso- supone que la disolución matrimonial tuvo lugar por el divorcio y que tal disolución era efectiva antes del fallecimiento del esposo”.

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